Mi foto

Mi lucha contra la Usura es un proyecto informativo independiente que no cobra por servicio alguno y que fue creado para orientar a los deudores de la banca en México sobre cómo sobrellevar su problemática. Las notas aquí publicadas son responsabilidad total de su autora y no se pretende influir en las decisiones personales de nadie.

La Reforma Financiera

La Reforma Financiera
Cartón de Patricio Monero

lunes, 8 de febrero de 2016

Despachos de cobranza reciben más de 30 mil quejas en 2015





 Pues al parecer a los despachos de cobranza les han valido gorro las restricciones en sus procedimientos de cobro que impuso la Condusef,  ya que según el Registro de Despachos de Cobranza (Redeco) el año pasado se registraron 30 mil 699 quejas contra algunas de las instituciones financieras.
Se supone que los bancos, al contratar a los despachos de cobranza para acercarse a las personas que por algún motivo han caído en mora, los cobradores deben atenerse a ciertas reglas, mismas que se pasan por el arco del triunfo.
Lo que NO deben hacer es cobrar vía telefónica o personal después de las 10 de la noche, cobrarle a familiares, amigos o cualquier persona ajena a la deuda, utilizar nombres parecidos a cualquier dependencia oficial, llámese procuraduría, ministerio público, delegación,  juzgado, etc., utilizar papelería que parezca judicial, utilizar términos legales para asustar al deudor, entre otras cosas.
Todo esto sigue ocurriendo. A mí ya no me mandan cartas de ningún tipo ni recibo llamadas, pero me ha tocado ver entre familiares o amigos que sí les llegan cartas amenazantes, amagando con embargo y cosas por el estilo. Nada de esto debería ocurrir. Y de ocurrir debe levantarse la queja correspondiente ante la Condusef.
La Condusef reporta que en 2015 las instituciones financieras que más quejas reportaron fueron:
Las instituciones financieras con mayor número de quejas fueron las siguientes:
  • Banco Nacional de México, S. A., Integrante del Grupo Financiero Banamex, con 5 mil 290.
  • Banco Santander (México), S.A., Institución de Banca Múltiple, Grupo Financiero Santander, con 4 mil 533.
  • BBVA Bancomer, S.A., Institución de Banca Múltiple, Grupo Financiero BBVA Bancomer, con 4 mil 290.
  • Banco Mercantil del Norte, S.A., Institución de Banca Múltiple, Grupo Financiero Banorte, con 2 mil 929, y
  • Banco Azteca, S.A., Institución de Banca Múltiple, con mil 501.
Entre las principales causas de reclamación destacaron:
  • “Gestión de Cobranza sin ser el Usuario, cliente y/o socio deudor” con un 25.33%;
  • “No se dirigió de manera educada y respetuosa” con un 11.23%, y
  • “Gestión de Cobranza con maltrato y ofensas” con un 10.69%.
Cuando veo estos datos recuerdo cómo muchas personas estaban angustiadas cuando se promulgó la Reforma Financiera, ya que se pensaba que con ella terminarían en la cárcel o embargadas. Nada de eso pasó. Pero tampoco se ha podido poner un freno real a los despachos de cobranza.
La recomendación, como siempre, es que no se haga caso de rumores ni se dejen espantar por cartitas o llamadas de despachos de cobranza que sólo buscan sacarles su dinero.  Con ignorarlos no pasa nada.

domingo, 7 de febrero de 2016

Comenzando de nuevo...






 Retomando de nuevo mis líneas. Seguramente pensarán que ya no me importa escribir aquí. O quizá pensarán que ya me “maicearon” para no seguirle. O que me sentí acobardada por algunos sitios de internet que cobran por sus asesorías y que se la pasan echando calabaza a todo el que dé su opinión de las deudas.
Nada que ver.
Yo nunca pensé en escribir por competir con nadie, de hecho nunca pensé escribir para que nadie me leyera pero el destino o dios tuvieron otros planes y fueron muchas las personas que me han leído.
Para los despistados que apenas abren el blog por primera vez les diré que me llamo Marina y en efecto soy deudora de la banca.
Hace ya casi siete años que dejé de pagar mis tarjetas de crédito por motivos que algunos conocen y otros no. Lo real es que nunca pude negociar y a estas alturas de la vida me da lo mismo.
No pasa nada. Es más, varios bancos han andado tras de mis huesitos para ofrecerme más crédito. Ni loca acepto. Aprendí hace mucho a vivir con lo que se gana y punto.
Muchos sabrán también que por azares de la vida terminé apoyando a la izquierda en las elecciones pasadas, que me dediqué a escribir en otros medios, que murieron mis padres, que me divorcié, que caí en depresión, que mi salud se quebró, que la vida me dio mis trancazos muy fuertes… pero de nuevo me levanté.
Hoy quiero decirles que volveré a este espacio.
Voy  a seguir recibiendo sus comentarios, sus dudas, sus saludos, sus reclamos, lo que quieran.
Muchas personas aún se mantienen en comunicación conmigo por mail o me siguen en mis redes sociales. Otros más me llaman por teléfono o me escriben en whatsapp. Saben que nunca he estado oculta y me alegra saber que la gente siempre ha sido linda conmigo. Gracias infinitas a quien me lleva en un lugarcito en su corazón.
Vamos a seguirle dando. La vida está llena de altibajos y siempre estaré lista para vencer obstáculos.
Aquí seguimos, mientras ustedes me lo permitan.
Un abrazo



miércoles, 23 de diciembre de 2015

Felicidades, amigos






 A punto de despedir otro año y en vísperas de la Noche buena, quiero compartir unas líneas con ustedes.
Como ya sabrán ha sido un año muy duro, en el que perdí a uno de los seres que más he amado: mi madre.
No hay forma de explicar el dolor, tanto que, a siete meses de su partida, apenas creo que empiezo a recuperar la cordura y la alegría por vivir.
Por eso no quiero que estas líneas sean motivo de lamento o de tristeza; al contrario, quiero que estén llenas de esperanza porque ella, mi madre, junto a mi padre que está también en el cielo, me enseñaron el amor a la vida, a luchar, a no claudicar nunca.
Sobre todo, me enseñaron a dar amor. Y ese sentimiento de solidaridad y de ayuda al prójimo es el que durante todos estos años he compartido en este espacio con ustedes.
Hoy sólo les diré que no bajen la guardia, que siempre hay motivos para vivir, que aunque suene trillado la vida es bella.
Deseo que en cada uno de sus hogares brille siempre la esperanza.  Nos vamos a seguir leyendo en el 2016, ténganlo por seguro.
Dios bendiga a cada uno de ustedes. Muchas, muchas gracias por ser y estar.

Mar Morales,
Diciembre de 2015

viernes, 13 de noviembre de 2015

Y de nuevo llega El Buen Fin








Ya son cuatro años de El Buen Fin. Y aunque usted no lo crea, hay personas que acaban de pagar lo que se gastaron el primer año y el segundo y siguen debiendo lo que se gastaron el año pasado.

Pero ya están, con seguridad, en las tiendas comprando más.

El llamado Buen Fin, mala copia del llamado "Viernes negro" en Estados Unidos, se creó en el gobierno de Felipe Calderón con el objetivo de reactivar la economía, misma que andaba por los suelos debido principalmente a la llamada Guerra contra el Narco.

Este evento comercial, al cual el gobierno federal incentiva rifando hasta cincuenta millones de pesos entre quienes utilizan el dinero electrónico (tarjetas de crédito y débito), ha tenido muy buena aceptación entre un buen número de personas, sobre todo las pertenecientes a la llamada clase media, misma que, todos lo sabemos, es la más consumista.

Así, pues, es la clase media la que corre a comprarse la pantalla nueva (¿no compraron una el año pasado y otra el anterior?), la computadora (aunque esté descontinuada), el teléfono celular y hasta la ropa interior. Eso sí, las compras las hacen a mucho meses sin intereses.

Cada año escribo sobre lo mismo, sobre lo que NO debe comprarse a meses sin intereses, pero de nuevo lo haré, esperando a alguien le resulte de interés leerme.

1. Los artículos perecederos, la comida, e incluso la ropa y los zapatos no deberán comprarse a meses sin intereses, ya que no es recomendable adquirir productos a crédito cuando su vida útil es muy poca, es decir, comprar comida de esa forma es un disparate.

2. Telefonía celular. Ya sé que me odian porque les digo que NO deben comprar teléfonos celulares a crédito pero es bien real. De un año a otro el teléfono que te encanta estará descontinuado o por lo menos ya existirá una mejor versión y tú seguirás pagando el aparatito.

3. Por supuesto que comprar perfumes y cosméticos en esta modalidad es un desatino. Te los acabas en menos de lo que canta un gallo y te quedas con la deuda.

¿Qué SI conviene comprar a meses sin intereses?

Una estufa, un refrigerador, la lavadora, quizá hasta un horno de microondas.

También puedes remodelar alguna parte de tu casa comprando en alguna de esas tiendas en las que adquieres ese tipo de productos.

Por último, los especialistas en finanzas recomiendan que hagas bien las cuentas y veas qué tanto debes en tu tarjeta para poder seguir comprando a meses sin intereses. Si todavía debes varias mensualidades de los años anteriores no es buena idea que te embarques con más productos.

Si decides hacer las compras en efectivo y utilizar parte del aguinaldo (si la empresa en la que trabajas te adelanta) recuerda que Navidad está a la vuelta de la esquina y conviene dejar un guardadito para sobrevivir a esa fecha. Como siempre, mi recomendación es tener mucho cuidado con nuestros recursos, ya que eso de que "el dinero va y viene" es un mito, luego se va todo en El Buen Fin y ya no regresa.

viernes, 23 de octubre de 2015

El negocio de la salud



 




A partir de la muerte de mi madre he tenido más de un problema de salud, derivado de una profunda depresión y algunos cambios hormonales, entre otras cositas.

Una tarde, estando plácidamente en mi casa escribiendo, me empecé a sentir en verdad muy mal. Veía borroso y tenía taquicardia, además de un sudor frío.

Como urgía que un médico me viera, y dado que tengo una farmacia de esas que operan en cadena que se llama "La Generosa" en la banqueta de enfrente, me atravesé y pedí que me tomaran la presión. Estaba alta y me recetaron un medicamento que no me sentó nada bien.

Al otro día pedí consulta con mi médico de cabecera, me mandó a hacer estudios y por fortuna salió todo bien, por lo que se dedujo que mis altas y subidas de presión eran emocionales, debido al duelo y a la depresión que atravesaba.

Aquí quiero hacer un paréntesis y decir que cuando me refiero a depresión no lo hago solo pensando en ataques de llanto o profunda tristeza. Yo conocí, por desgracia, lo que es en verdad una depresión, un deseo de morir, una opresión en el pecho, una angustia...

Debido a estos síntomas tuve que recurrir a un especialista y por fortuna he ido saliendo poco a poco.

Pero el asunto que me ocupa es otro. Debido a mis problemas de presión arterial, tenía que estarme checando dos o tres veces al día para regular el medicamento. Para ello recurría a la farmacia de enfrente o a cualquier otro consultorio del doctor Simi.. y me he dado cuenta de cada cosa.

Por desgracia, en este país quien no tiene seguridad social ni recursos para pagar un especialista está expuesto a caer en manos de cualquier matasanos que para qué les cuento.

En la colonia en la que vivo al menos en cada calle me encuentro cualquiera de estos consultorios que operan en las farmacias de genéricos, similares y todo esto.

En ellos, al menos por este rumbo, es frecuente ver que el médico encargado se cambia a cada rato. No sólo eso: en una ocasión, que estaba sintiéndome super mal y era de esos días en los que el llanto afloraba sin sentirlo casi ni mucho menos desearlo, la doctora, mientras me tomaba la presión, me "recomendó" que tomara Prozac para salir de la depresión. Casi me desmayo. De inmediato pensé que con qué facilidad una doctora, casi recién egresada de la escuela, podía recetarte un medicamento tan delicado como el Prozac, "para que dejes de llorar".

Mi impresión no paró ahí. Como les digo que con frecuencia debo ir al chequeo de la presión arterial, me he dado cuenta que los médicos que en esos lugares laboran trabajan casi casi a "destajo" y llevan comisión por cada medicamento que compras, por ello son tan insistentes en compres aunque sea Prozac, valiéndoles madre los riesgos que ello conlleva.

He estado observando y cada consulta cuesta 30 pesos en promedio, pero los pacientes pagan entre 300 y 400 pesos en medicina. ¡En serio! Y eso es un verdadero negocio que se ha incrementado desde que para comprar antibióticos necesitas receta médica.

¡Pobre gente!

Supe del caso de una señora que llevó a su hija enferma de las vías respiratorias y necesitaba un antibiótico. Pues le recetan uno y el analgésico y aparte la simivitamina. Resulta que a la niña le da alergia el antibiótico y tuvo que ir de nuevo con el médico. Le recetan otro antibiótico y algo para quitar la alergia. La enfermedad de la niña ya salió más caro que lo previsto. Y al final le costó más trabajo curarse.

A mí todo este tipo de historias me tienen infartada. Y lo peor: no tiene la culpa el indio, sino el que lo hace compadre. Si la industria farmacéutica no fuera tan rata, si los medicamentos de patente no fueran tan caros que llegan a ser inaccesibles a la mayoría de la población, estos consultorios en cada esquina, con una bola de muchachitos y muchachitas recién egresados y obvio con nula experiencia para recetar, no serían el negocio que son.

¿Alguien pondrá orden algún día en esto? Lo dudo. Lo peor es que en las dependencias oficiales de salud, como el IMSS o ISSSTE siguen presentando muchas carencias, aunque pese a eso prefiero ir mil veces a ver al doctor al IMSS que fiarme del diagnóstico de uno de estos matasanos.

Todo esto que les cuento es digno de hacer un análisis muy serio. En un país con tantos problemas tan serios de salud hacer de ésta un negocio es verdaderamente preocupante. Yo sí invito a las personas a que antes de ponerse en manos de algún médico de estas farmacias pregunten su cédula profesional y si el problema es serio pidan al menos otra opinión.

La salud y la vida es lo más preciado que tenemos. Así que a cuidarse mucho por favor.

Blogger templates