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Mi lucha contra la Usura es un proyecto informativo independiente que no cobra por servicio alguno y que fue creado para orientar a los deudores de la banca en México sobre cómo sobrellevar su problemática. Las notas aquí publicadas son responsabilidad total de su autora y no se pretende influir en las decisiones personales de nadie.

La Reforma Financiera

La Reforma Financiera
Cartón de Patricio Monero

lunes, 22 de febrero de 2016

Con fe, todo es posible




Durante todo el año pasado viví momentos en verdad difíciles. Los meses previos a la muerte de mi madre me hicieron recordar cuando, previo a la muerte de mi padre, caí en problemas de deudas bancarias.

En aquel entonces, en el 2008, yo no sabía qué era más grave: si deberle hasta los calcetines al banco o ver a mi padre enfermo. ¡Así de mal estaba!

Y es que con los cobradores fregando de noche y de día pierdes la noción de todo. En verdad esos cuates no dejan organizar las ideas y lo único que quieres es que se larguen a la fregada y poner orden en tu vida. No se pudo. Mi vida se volvió un verdadero desmadre y todo se lo llevó el carajo…

El caso de mi mamá fue más duro, digamos que me tomó de sorpresa porque ella fue siempre mi compañera, mi refugio, mi sostén. En el proceso de mi divorcio fue ella quien siempre me dio palabras de aliento y me hizo ser fuerte. Me decía que estaba sola con una niña aún chica y que no me podía vencer.

Así pasaron muchos meses hasta que ella comenzó a enfermar.

Verla tan frágil, perdiendo noción de todo, postrada en una cama sin poder hacer nada fue lo peor que he vivido.

En ese caso yo sabía que ella había contraído una deuda con el banco para procurarse tener mejor salud, y yo sabía muy bien que esa deuda no la iba a poder pagar. Francamente no me preocupó. Y no, no es por cinismo, simplemente, en este caso y después de muchos años de deudora, lo que me importaba era exclusivamente ella y su bienestar.

Pero desgraciadamente no se salvó. Y cuando muere se lleva una gran parte de mí, me sumo en una profunda depresión y pierdo toda la alegría.

Empieza entonces otro calvario: me enfermo de todo y de nada, mi vida transcurre por meses entre médicos y psicólogos y todos pensaban que tendría que pasarme la vida medicada para poder salir adelante.

Nada de eso sucedió. Dios me dio la fortaleza para seguirle. Un día simplemente decreté que quería vivir, que quería volver a reír. Me levanté y todo volvió a tener sentido.

Debo aclarar que nunca recurrí ni a ansiolíticos ni antidepresivos, incluso los medicamentos para la presión arterial son cosa del pasado.

Me aferré a dios de una forma en la que nunca pensé y hoy veo los efectos de esa fe en mi vida.

¿Por qué les cuento esto? Porque sé que quizá algunos de ustedes atraviesan un mal momento, que tienen problemas económicos, quizá de salud. Puede que quizá no sean creyentes y tampoco es mi intención darles clase de catequismo, lo que quiero decirles es que siempre hay una vida por delante.

En mi caso tengo a mi hija, un trabajo que me permite vivir cómodamente y además me apasiona, tengo salud, fuerzas, en fin, no me falta nada.

Mis padres están en el cielo junto a Dios y ellos están bien. Yo acá debo estar bien y ustedes también, porque la fe mueve montañas y si no creen en dios, crean en sí mismos y decreten abundancia en su vida.

Todo pasará y verán las cosas de otro modo.

Siempre lo he dicho y los que me han leído de tiempo atrás lo saben: la vida es mucho más que una deuda bancaria.

¿No ven la luz al final de tantos problemas? Escríbanme. Yo sé que todo tiene solución y juntos podemos encontrarla.

Mi mail: mar_moralescar@hotmail.com

Léanme también en sdpnoticias.com

lunes, 8 de febrero de 2016

Despachos de cobranza reciben más de 30 mil quejas en 2015





 Pues al parecer a los despachos de cobranza les han valido gorro las restricciones en sus procedimientos de cobro que impuso la Condusef,  ya que según el Registro de Despachos de Cobranza (Redeco) el año pasado se registraron 30 mil 699 quejas contra algunas de las instituciones financieras.
Se supone que los bancos, al contratar a los despachos de cobranza para acercarse a las personas que por algún motivo han caído en mora, los cobradores deben atenerse a ciertas reglas, mismas que se pasan por el arco del triunfo.
Lo que NO deben hacer es cobrar vía telefónica o personal después de las 10 de la noche, cobrarle a familiares, amigos o cualquier persona ajena a la deuda, utilizar nombres parecidos a cualquier dependencia oficial, llámese procuraduría, ministerio público, delegación,  juzgado, etc., utilizar papelería que parezca judicial, utilizar términos legales para asustar al deudor, entre otras cosas.
Todo esto sigue ocurriendo. A mí ya no me mandan cartas de ningún tipo ni recibo llamadas, pero me ha tocado ver entre familiares o amigos que sí les llegan cartas amenazantes, amagando con embargo y cosas por el estilo. Nada de esto debería ocurrir. Y de ocurrir debe levantarse la queja correspondiente ante la Condusef.
La Condusef reporta que en 2015 las instituciones financieras que más quejas reportaron fueron:
Las instituciones financieras con mayor número de quejas fueron las siguientes:
  • Banco Nacional de México, S. A., Integrante del Grupo Financiero Banamex, con 5 mil 290.
  • Banco Santander (México), S.A., Institución de Banca Múltiple, Grupo Financiero Santander, con 4 mil 533.
  • BBVA Bancomer, S.A., Institución de Banca Múltiple, Grupo Financiero BBVA Bancomer, con 4 mil 290.
  • Banco Mercantil del Norte, S.A., Institución de Banca Múltiple, Grupo Financiero Banorte, con 2 mil 929, y
  • Banco Azteca, S.A., Institución de Banca Múltiple, con mil 501.
Entre las principales causas de reclamación destacaron:
  • “Gestión de Cobranza sin ser el Usuario, cliente y/o socio deudor” con un 25.33%;
  • “No se dirigió de manera educada y respetuosa” con un 11.23%, y
  • “Gestión de Cobranza con maltrato y ofensas” con un 10.69%.
Cuando veo estos datos recuerdo cómo muchas personas estaban angustiadas cuando se promulgó la Reforma Financiera, ya que se pensaba que con ella terminarían en la cárcel o embargadas. Nada de eso pasó. Pero tampoco se ha podido poner un freno real a los despachos de cobranza.
La recomendación, como siempre, es que no se haga caso de rumores ni se dejen espantar por cartitas o llamadas de despachos de cobranza que sólo buscan sacarles su dinero.  Con ignorarlos no pasa nada.

domingo, 7 de febrero de 2016

Comenzando de nuevo...






 Retomando de nuevo mis líneas. Seguramente pensarán que ya no me importa escribir aquí. O quizá pensarán que ya me “maicearon” para no seguirle. O que me sentí acobardada por algunos sitios de internet que cobran por sus asesorías y que se la pasan echando calabaza a todo el que dé su opinión de las deudas.
Nada que ver.
Yo nunca pensé en escribir por competir con nadie, de hecho nunca pensé escribir para que nadie me leyera pero el destino o dios tuvieron otros planes y fueron muchas las personas que me han leído.
Para los despistados que apenas abren el blog por primera vez les diré que me llamo Marina y en efecto soy deudora de la banca.
Hace ya casi siete años que dejé de pagar mis tarjetas de crédito por motivos que algunos conocen y otros no. Lo real es que nunca pude negociar y a estas alturas de la vida me da lo mismo.
No pasa nada. Es más, varios bancos han andado tras de mis huesitos para ofrecerme más crédito. Ni loca acepto. Aprendí hace mucho a vivir con lo que se gana y punto.
Muchos sabrán también que por azares de la vida terminé apoyando a la izquierda en las elecciones pasadas, que me dediqué a escribir en otros medios, que murieron mis padres, que me divorcié, que caí en depresión, que mi salud se quebró, que la vida me dio mis trancazos muy fuertes… pero de nuevo me levanté.
Hoy quiero decirles que volveré a este espacio.
Voy  a seguir recibiendo sus comentarios, sus dudas, sus saludos, sus reclamos, lo que quieran.
Muchas personas aún se mantienen en comunicación conmigo por mail o me siguen en mis redes sociales. Otros más me llaman por teléfono o me escriben en whatsapp. Saben que nunca he estado oculta y me alegra saber que la gente siempre ha sido linda conmigo. Gracias infinitas a quien me lleva en un lugarcito en su corazón.
Vamos a seguirle dando. La vida está llena de altibajos y siempre estaré lista para vencer obstáculos.
Aquí seguimos, mientras ustedes me lo permitan.
Un abrazo



miércoles, 23 de diciembre de 2015

Felicidades, amigos






 A punto de despedir otro año y en vísperas de la Noche buena, quiero compartir unas líneas con ustedes.
Como ya sabrán ha sido un año muy duro, en el que perdí a uno de los seres que más he amado: mi madre.
No hay forma de explicar el dolor, tanto que, a siete meses de su partida, apenas creo que empiezo a recuperar la cordura y la alegría por vivir.
Por eso no quiero que estas líneas sean motivo de lamento o de tristeza; al contrario, quiero que estén llenas de esperanza porque ella, mi madre, junto a mi padre que está también en el cielo, me enseñaron el amor a la vida, a luchar, a no claudicar nunca.
Sobre todo, me enseñaron a dar amor. Y ese sentimiento de solidaridad y de ayuda al prójimo es el que durante todos estos años he compartido en este espacio con ustedes.
Hoy sólo les diré que no bajen la guardia, que siempre hay motivos para vivir, que aunque suene trillado la vida es bella.
Deseo que en cada uno de sus hogares brille siempre la esperanza.  Nos vamos a seguir leyendo en el 2016, ténganlo por seguro.
Dios bendiga a cada uno de ustedes. Muchas, muchas gracias por ser y estar.

Mar Morales,
Diciembre de 2015

viernes, 13 de noviembre de 2015

Y de nuevo llega El Buen Fin








Ya son cuatro años de El Buen Fin. Y aunque usted no lo crea, hay personas que acaban de pagar lo que se gastaron el primer año y el segundo y siguen debiendo lo que se gastaron el año pasado.

Pero ya están, con seguridad, en las tiendas comprando más.

El llamado Buen Fin, mala copia del llamado "Viernes negro" en Estados Unidos, se creó en el gobierno de Felipe Calderón con el objetivo de reactivar la economía, misma que andaba por los suelos debido principalmente a la llamada Guerra contra el Narco.

Este evento comercial, al cual el gobierno federal incentiva rifando hasta cincuenta millones de pesos entre quienes utilizan el dinero electrónico (tarjetas de crédito y débito), ha tenido muy buena aceptación entre un buen número de personas, sobre todo las pertenecientes a la llamada clase media, misma que, todos lo sabemos, es la más consumista.

Así, pues, es la clase media la que corre a comprarse la pantalla nueva (¿no compraron una el año pasado y otra el anterior?), la computadora (aunque esté descontinuada), el teléfono celular y hasta la ropa interior. Eso sí, las compras las hacen a mucho meses sin intereses.

Cada año escribo sobre lo mismo, sobre lo que NO debe comprarse a meses sin intereses, pero de nuevo lo haré, esperando a alguien le resulte de interés leerme.

1. Los artículos perecederos, la comida, e incluso la ropa y los zapatos no deberán comprarse a meses sin intereses, ya que no es recomendable adquirir productos a crédito cuando su vida útil es muy poca, es decir, comprar comida de esa forma es un disparate.

2. Telefonía celular. Ya sé que me odian porque les digo que NO deben comprar teléfonos celulares a crédito pero es bien real. De un año a otro el teléfono que te encanta estará descontinuado o por lo menos ya existirá una mejor versión y tú seguirás pagando el aparatito.

3. Por supuesto que comprar perfumes y cosméticos en esta modalidad es un desatino. Te los acabas en menos de lo que canta un gallo y te quedas con la deuda.

¿Qué SI conviene comprar a meses sin intereses?

Una estufa, un refrigerador, la lavadora, quizá hasta un horno de microondas.

También puedes remodelar alguna parte de tu casa comprando en alguna de esas tiendas en las que adquieres ese tipo de productos.

Por último, los especialistas en finanzas recomiendan que hagas bien las cuentas y veas qué tanto debes en tu tarjeta para poder seguir comprando a meses sin intereses. Si todavía debes varias mensualidades de los años anteriores no es buena idea que te embarques con más productos.

Si decides hacer las compras en efectivo y utilizar parte del aguinaldo (si la empresa en la que trabajas te adelanta) recuerda que Navidad está a la vuelta de la esquina y conviene dejar un guardadito para sobrevivir a esa fecha. Como siempre, mi recomendación es tener mucho cuidado con nuestros recursos, ya que eso de que "el dinero va y viene" es un mito, luego se va todo en El Buen Fin y ya no regresa.

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