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Mi lucha contra la Usura es un proyecto informativo independiente que no cobra por servicio alguno y que fue creado para orientar a los deudores de la banca en México sobre cómo sobrellevar su problemática. Las notas aquí publicadas son responsabilidad total de su autora y no se pretende influir en las decisiones personales de nadie.

La Reforma Financiera

La Reforma Financiera
Cartón de Patricio Monero

domingo, 5 de julio de 2015

Banamex: un cuento por demás increíble



Hace cosa de tres semanas me di cuenta al ir a hacer un retiro del cajero automático que me faltaban mil pesos. Imprimí  de inmediato un detalle de movimientos y vi que había un retiro por medio de banca electrónica de esa cantidad, mismo que yo en ningún momento realicé.
Al llegar a mi casa hice el reporte vía telefónica. Me dijeron que tenía que esperar un aproximado de 45 días para tener una respuesta. Hice el coraje de mi vida porque yo tenía ese dinero destinado a hacer un pago. No me quedó otra más que esperar.
La semana pasada volví a llamar al centro de atención telefónica, que por cierto es una facha porque te traen de un lado a otro apachurrando números de cuenta, número cliente y no sé qué tanta cosa más. Al final me contestó una persona (sí, también ahí hablan humanos) y tras plantearle la situación y preguntarle cómo iba mi caso me respondió algo que quedará grabado para la historia por lo inverosímil y hasta ridículo.
Me dijo que mi queja no había prosperado porque el sistema detectó que el día 25 de abril me habían querido hacer un depósito por mil pesos, pero que no se había podido realizar; sin embargo sí había aparecido en mi cuenta (¿?) y el banco lo había detectado, por lo que decidió descontármelo después de más de un mes (¿?). Debido a lo anterior, yo le debía al banco mil pesos y ellos me lo habían descontado.
Después de escuchar semejante babosada le dije al chamaco que hablaba del otro lado de la línea que si me quería tomar el pelo o qué estaba pasando. Le aclaré lo siguiente:
En efecto, el día 25 de abril me hicieron un depósito en un Oxxo por esa cantidad. Lo tengo muy presente porque ese día falleció mi madre y ese dinero era parte de lo que alguien me había pagado y que estaba destinado a cubrir la enormidad de gastos que tenía que hacer en ese momento.
El punto es que esta persona sí depositó y yo de inmediato lo retiré.
Le pedí que me explicara cómo el banco tenía el poder de la clarividencia o algo similar para saber que me habían hecho un depósito que yo retiré porque era mío y ellos dicen que sí lo tenía pero que no se había hecho efectivo (a estas alturas seguramente usted, querido lector, se está rascando la cabeza, igual que una servidora, tratando de entender semejante lío).
El muchacho no sabía qué decir.
Me dijo que le pidiera a la otra persona, la que me hizo el depósito, que me entregara el comprobante de depósito. Le dije que aunque lo hiciera así me explicara cómo demonios el banco sabía que me iban a depositar esa cantidad para ellos, tan generosamente, justo cuando ella hace el depósito me abonaran a mí los mil pesos. No supo qué decir.
Yo le pido amablemente al banco esa explicación, y aclaro lo siguiente:
  1. ¿Cómo es posible que me digan que si el depósito no se llevó a cabo, ellos en el mismo momento en que alguien me deposita, me abonan mil pesos?
  2. ¿Con base en qué me descuentan más de un mes después mil pesos de mi cuenta asegurando que esos mil pesos no me los abonó nadie pero ellos de buena fe me los depositaron en ese momento?
  3. En el supuesto que el Oxxo no hubiera hecho el depósito, la culpa no es mía, pero, soy reiterativa, de no haber pasado el depósito a mi cuenta, ¿cómo diablos supo Banamex que me iban a depositar mil pesos?
  4. Yo le exijo al banco una explicación de inmediato de esta barbaridad en la que ellos aseguran tener la razón y en la cual no cabe, por ningún lado, lógica alguna. Y por supuesto, exijo la devolución de mi dinero, porque en dado caso que existiera un error la culpa no es mía y ese cuento de que “quisieron depositar pero no pasó pero de cualquier forma a ti te apareció en tu cuenta” no tiene ni pies ni cabeza y nadie pensante se lo puede creer.
Espero en estos días tener una respuesta satisfactoria y sí, por supuesto acudiré a la Condusef y hasta donde sea necesario para que se resuelva.
Sé que no se trata de grandes cantidades, pero al final es mi dinero y el banco no tiene por qué quedárselo.
¿Ya ven, señores banqueros, por qué los ciudadanos de a pie ya no queremos usar los bancos y preferimos el dinero “bajo el colchón”? Con tanto robo en despoblado es lo único que nos queda hacer.
AMPLIACIÓN
Ayer, mientras redactaba estas líneas y tuiteaba lo ocurrido me contactaron vía esa red social para ayudarme en este lío. Me pidieron mi teléfono para poder llamarme y en efecto así lo hicieron.
El muchacho que me atendió, muy amable, debo decirlo, me dijo que en efecto la explicación que me dio el banco es absurda porque en el Oxxo se hacen depósitos en efectivo y que pasan casi en forma automática. Me dijo también que me enviaría unos datos vía mail para que yo enviara a la vez un mail agregando una carta y unos documentos para reabrir la investigación, esperando me dieran una respuesta favorable.
El mail nunca llegó.
Espero que llegue en el transcurso de mañana para poder hacer de nuevo el trámite, porque como dije más arriba, no pienso quedarme de brazos cruzados ante semejante atropello.
Lo que ocurra, lo escribiré oportunamente y usted, amable lector, estará informado.

Los invito a leerme también en www.sdpnoticias.com
 

miércoles, 1 de julio de 2015

El “impuesto Godínez”






Si a ti te gusta la “garnacha” y por razones de tiempo solo puedes consumir estos productos en los supermercados o en las tiendas de conveniencia, debes saber que a partir de hoy  pagarás más.
Lo anterior te lo digo porque estos productos serán gravados con el 16 por ciento del IVA, así que si eres de los antojadizos que se les hace agua la boca con una sopa Maruchan, esa que ya no anuncian en la tele porque es considerada “comida chatarra” y  bastante nociva, pues el antojo te saldrá más caro.
Pero veamos. No se trata solo de antojos a lo tarugo, aunque mal hecho, hay que decirlo, un grupo numeroso de la población se echa su sopita, su hot dog, sus nachos y ese tipo de alimentos altos en calorías y ahora en precios porque es lo único que pueden comer en horas de oficina.
El llamado por muchos “Impuesto Godínez” (el nombrecito, sobra decirlo, se lo pusieron porque afecta más a los oficinistas)  apareció publicado en el Boletín del Servicio de Administración Tributaria del pasado mes de enero. En él se especifica que los siguientes productos son los que serán gravados por el impuesto mencionado:
Sándwiches o emparedados,  Tortas o lonches, pepitos, baguettes, Gorditas, quesadillas, tacos o flautas, sincronizadas o gringas, Burritos y envueltos, Croissants, Bakes, empanadas o volovanes, Pizzas, Guisos, (sopas instantáneas), Hot dogs y banderillas, Hot cakes, Alitas, Molletes, Hamburguesas, Bocadillos (snacks), Sushi, Tamales y Nachos.
El impuesto no ha sido recibido de buen modo por la población y no es para menos. Pese a que ocupamos el primer lugar de obesidad a nivel mundial estos productos son altamente consumidos por las personas que se salen de su casa antes de las seis de la mañana y regresan después de las ocho de la noche y no le alcanza para sentarse a comer en una fondita, aunque sea de medio pelo, porque cada menú cuesta entre 50 y 60 pesos, amén de que el tiempo que se invierte en sentarse a comer es mayor que echarse unos taquitos o un hot dog parados o a media calle.
En lo personal el impuesto me parece un abuso, porque aunque no acostumbro comer ese tipo de alimentos, estoy consciente que sí le pegará en los bolsillos a muchos.
Lo peor es lo siguiente: no se dejará de consumirlos. Primero porque insisto, muchas personas no tienen tiempo de comer otra cosa, segundo, simplemente porque forman parte de sus hábitos alimenticios.
Lo hemos visto en otras modalidades. Cuando aumentan los cigarros o los refrescos, no se dejan de comprar. Quizá se disminuye el consumo, pero en el caso de algo básico como la alimentación, aunque estemos echándole grandes cantidades de grasa, sodio, colesterol del malo (sí, hay “del bueno”), azúcares y otras cosas casi mortales a nuestro cuerpo, no dejamos de consumir.  Es simple: el ser humano debe comer. Y comerá lo que tenga a la mano.
Podríamos aconsejar a las personas que no lo compren, que mejor se vayan a sentar a cualquier changarrito, que se lleven lonche de su casa, pero en lo real es que las personas pagarán ese impuesto y simplemente no se vale.
Por último les diré que cuando se gravó algunos productos considerados “de lujo” como los vinos o los alimentos para mascotas (sí, que coman las mascotas es un “lujo”)  el descontento entre la sociedad fue mayor. Ahora, aunque se han dado muestras de rechazo, al parecer no “pegó” tan duro en las personas (¿o no se han enterado), no ha habido grandes protestas y podríamos decir que hasta se aceptó con resignación la medida. ¿Será porque, al precio que sea, se tiene que comer?
El SAT dijo que no se trata de un nuevo impuesto, sino de la entrada en vigor de los ya previstos.  Todo este rollo tiene mucho que ver con el combate a la obesidad que mucho se ha pregonado desde el inicio de este sexenio. Pero dejémoslo claro: el combate a esta epidemia no sólo debe tener como pilar el aumentar indiscriminadamente el precio de los productos que pueden ocasionarla; hay mucho más de fondo. La mayoría de las personas que se someten a jornadas laborales de más de 10 horas diarias, sumándole el tiempo del traslado, hacen prácticamente imposible que se tenga un espacio a lo largo del día para ejercitarse, ya ni decir de sentarse a comer como dios manda e ingerir frutas y verduras.
Esos comerciales de la televisión donde está la familia reunida en una mesa llena de ensaladas y cosas nutritivas o en donde el papá carga a los hijos sonrientes en una reunión al aire libre para ejercitarse forman parte de un paisaje en verdadero peligro de extinción.
Lo real es la comida rápida, las enormes jornadas laborales, la desintegración familiar… A eso nos enfrentamos como sociedad y si encima le gravan impuestos a todo, ¿a dónde vamos a parar?
Tendremos que esperar, con el paso de los días y los meses, cómo va a repercutir esto en los bolsillos de los mexicanos. Y si aparte los pequeños restaurantes y la fondita de la esquina se “contagian” del impuesto y le empieza a subir el precio a las enchiladas, a la comida en general (que se acompaña de pan y tortillas) va a menguar notablemente el poder adquisitivo de las personas, de por sí raquítico.
Que dios nos agarre confesados.



lunes, 29 de junio de 2015

Roban datos de cuentahabientes en Banorte



Si tienen una cuenta con Banorte, esta información, publicada en El Financiero les interesa:
La información de un número indeterminado de clientes de Banorte fue sustraída, confirmaron a El Financiero autoridades y fuentes cercanas al caso.

El robo de datos ocurrió presuntamente durante el proceso de cambio de su plataforma tecnológica concretado a finales del año pasado e inicios del actual.

La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) confirmó que desde hace un mes investiga el caso al interior del banco, analizando toda la información sobre el robo. De acuerdo con Jaime González Aguadé, presidente de la institución, el caso podría ser grave.

“Es grave si es información confidencial que no debe estar en manos de nadie más que de los dueños que son los usuarios y del banco para sus operaciones. Entonces en la medida en que analicemos la información veremos que sucedió. Esto puede suceder y sucede en todas partes del mundo”, expuso.

Reconoció que Banorte fue quien notificó a la CNBV del suceso y por ello, la autoridad inició un proceso de verificación.

“En eso estamos (en verificar) qué información efectivamente y de qué clientes se sustrajo. Y si encontramos o lo que encontremos, tomaremos las medidas necesarias y en su caso el banco tendrá que actuar”.

En mayo el banco emitió en un diario un desplegado que destacó los riesgos de la ciberdelincuencia, aunque en ese escrito no mencionó el ataque en cuestión.

De acuerdo con información recabada por El Financiero, la alerta inició cuando algunos de sus clientes de mayores recursos recibieron llamadas por parte de la institución para solicitarles que cerraran momentáneamente sus cuentas por el surgimiento de algunos problemas de seguridad.

Informantes cercanos al caso explican que representantes del mismo banco ignoran cuánto tiempo quedó expuesta la información de sus clientes, ya que el hackeo no fue detectado inmediatamente.

Las mismas fuentes explican que los datos que fueron sustraídos corresponden a la obtenida mediante terminales punto de venta, cajeros automáticos y de banca en línea.

De acuerdo con las disposiciones emitidas los bancos deben informar a la autoridad de todo riesgo de mercado, operación o tecnológico, lo cual fue hecho por Banorte, confirmó la CNBV.


TODAS LAS INSTITUCIONES SON OBJETO DE CIBERATAQUES: GFNORTE

Consultado sobre la sustracción de datos, Grupo Financiero Banorte explicó que fue un “incidente menor” y que correspondió a una base de datos en “desuso” aunque declinó precisar cuántas personas formaban parte de ese padrón.

Todas las instituciones más relevantes en todas las industrias, son objeto de ciberataques constantemente, lo que no implica que tales intentos resulten exitosos, indicó a El Financiero.

Por lo que afirmó “hoy por hoy tenemos la tranquilidad y certeza de que la información sensible de nuestros clientes, es decir: datos, números de cuenta, operaciones y saldos, está completamente protegida y no ha estado en riesgo en ningún momento”.

Reconoció que en mayo de este año “nuestra institución registró un incidente menor a través del cual se accedió a un listado que ya estaba en desuso y que sólo contenía información comercial, en su momento utilizada por el banco para fines promocionales y de prospección de clientes potenciales”.

La institución aseguró que actualiza sus sistemas de seguridad de manera constante.

miércoles, 24 de junio de 2015

Dos meses sin ti, mamá




Mañana hace dos meses que te fuiste mamá. Y te he soñado mucho. En mis sueños te veo muy joven, bailando, muy sonriente, con esa risa contagiosa que te caracterizó.
Siempre al despertar me acuerdo de nuestros paseos por nuestro bello puerto, de nuestras reuniones familiares en los portales. ¡Cómo te gustaba bailar al lado de mi padre! Tu bondad y tu alegría eran lo mejor de tu personalidad. Todos los que tuvimos la fortuna de tenerte nos quedamos con esa imagen tuya: siempre dispuesta a ayudar y escuchar a quien lo necesitara. Fuiste feliz, mamá. Dios te bendijo con una buena vida que supiste transmitir a todos tus seres cercanos. Esas palabras de aliento que siempre me dabas me acompañan en todo momento y quiero guardar cada una de tus enseñanzas. Sí, quiero seguirte viendo en mis sueños, porque al hacerlo te siento cerquita de mí y me llena de consuelo. No quiero dejarte de soñar. Así me ayuda mucho a sentirme viva yo misma. Te amo mucho mami.

Donald Trump: el candidato anti inmigrante

Al anunciar sus aspiraciones presidenciales, el multimillonario Donald Trump se expresó peyorativamente de los mexicanos, diciendo que nuestro país “envía” drogas y violadores a través de las fronteras.
No sólo dijo eso: prometió que de llegar a la presidencia construiría un muro en la frontera y hará que México lo pague.
Vaya cosas que hay que leer y escuchar.
Trump, desde Nueva York, se sentía “soñado” echando pestes contra México:
“Están enviando gente que tiene muchos problemas, nos están enviando sus problemas, traen drogas, son violadores, y algunos supongo que serán buena gente, pero yo hablo con agentes de la frontera y me cuentan lo que hay”.
Pero no es la primera vez que el magnate hace declaraciones denostativas de los mexicanos. En febrero, en la entrega de los premios Óscar, cuando Inárritu recibió los premios por su película Birdman, el señor dijo:  “Ha sido una gran noche para México, como es habitual en este país. Es todo ridículo”.
El tono racista con que se expresa el multimillonario no debe extrañarnos, más si en nuestro país, entre paisanos, la discriminación verbal es el pan nuestro de cada día (recordemos a Lencho Córdova y su lenguaje coloquial sobre los indígenas). Lo que  sí debe es indignarnos.
A Trump se le olvida, o quizá no lo sabe, que los mexicanos que pisan tierra gabacha en calidad de indocumentados lo hacen ante la falta de oportunidades que nuestro país les ofrece. No son, en su mayoría, personas malvadas, ni violadores ni asesinos. Se enfrentan, por desgracia, a ser estigmatizados, perseguidos y acorralados por sus compatriotas, quienes, en muchas ocasiones, terminan o asesinándolos o culpándolos de delitos que no cometieron.
¿Hay gente mala en nuestro país que huye hacia allá? Desde luego, lo mismo que hay violadores, asesinos (solitarios y en serie) que deambulan por las calles del país vecino y muchos terminan viniendo a nuestro país a cometer sus fechorías.
Antes de hacernos “el feo” Donald debió ponerse a pensar que  México y su país son socios comerciales y aproximadamente seis millones de empleos en Estados Unidos dependen del comercio con México. Sí, la economía de su país, el mismo que tanto protege y por el cual quiere hasta poner un muro, depende en gran parte de los migrantes mexicanos.
Por esta y otras razones más, el señor debió haber pensar más antes de hablar.
¿Ganará simpatías entre sus connacionales después de haber pronunciado su discurso? Quizá, pero también ganará el repudio de una importante comunidad mexicana que radica en su país y que le restará votos.
Creo que los gringos, que ya empezaron con enjundia la carrera presidencial, deberían tener mejores propuestas que andar descalificando al país vecino.
Los estadunidenses, en su mayoría, siguen visitando nuestro país, que es para ellos un verdadero paraíso en cuestión de tradiciones, de bellezas naturales, de calidez humana.
Trump no se puso a pensar en la cantidad de personas que aman a nuestro México y que tomaron sus palabras como un balde de agua helada. Sólo se quemó. Pero sus cinco minutos de fama al decir tantas estupideces le costarán muy caro, a menos que gane el aprecio de aquellos que como Lencho u otra celebridad sigan viendo con desprecio a quienes le dan de comer. Y sí, en efecto no faltará quien lo aplauda.
Por cierto: ¿Ya se pronunciaron Peña Nieto y altos funcionarios repudiando ese discurso enérgicamente?
Esperemos…

¿Quién le pagó a El PIojo?


En una jornada deportivo- electoral como ayer, no faltó el negrito en el arroz.
Desde el día anterior nos habíamos encontrado en redes sociales con varios “artistitas” de Televisa apoyando descaradamente al Partido Verde lanzando tuits. Contagiado de esa fiebre el Piojo Herrera, previo al inicio del encuentro México- Brasil, hizo tremendo ridículo disfrazado de un proselitismo chafa y totalmente fuera de lugar.
Para el DT de la Selección fue fácil usar su cuenta de Twitter para invitar a apoyar su equipo y de paso al PVEM:
“Apoyemos a la selección. No dejen de votar, vamos con los verdes”.
Con lo dicho, Miguel Herrera debió cavar su tumba, no sólo por decir lo que no debía, sino porque evidencia varias cosas:
  1. El Piojo dirige un equipo muy venido a menos, una selección que sólo triunfa con equipos de medio pelo y en partidos de quinta. Quienes sigan pensando que la “verde” tiene posibilidades reales de triunfo, siendo dirigidos por el piojo, andan poco más que perdidos.
  2. Lo único que se ganó Herrera al abrir la bocota (o escribir de más) fue una real y soberana tunda tuitera y mediática que lo dejará marcado de por vida. El piojo o desestimó la fuerza de las redes sociales en la actualidad o de plano le valió porque alguien puso muchos numeritos en sus cuentas bancarias y así cualquiera comete un disparate como ese. Total, qué más da.
  3. En efecto, con sus tuits el Piojo se exhibió, rotundamente, como un sujeto fácil comprar, que cualquiera le llega al precio y que le vale madres el manejo de su equipo, por lo que futbolísticamente y a nivel ser humano, está totalmente reprobado.
  4. Se nota a leguas que a Herrera lo contrataron desde las altas esferas del Verde, incluso podríamos presumir que fue contratado por el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, quien teniendo ligas cercanas a la empresa de Emilio Azcárraga al estar casado Anahí, hace que la “compra” del Director Técnico sea relativamente sencilla. El problema es que lo que haya recibido el piojo en sus cuentas bancarias es con cargo al erario del pueblo chiapaneco. Y eso sí es una bronca para los habitantes de una de las entidades más pobres del país.
A Miguel Herrera se le debe sancionar e investigar qué intereses lo movieron para cometer semejante estupidez en plena veda electoral. Que no nos quieran dorar la píldora con que “se le chispoteó”, que no supo lo que hizo, que nunca quiso decir lo que dijo, que lo malinterpretaron. El piojo actuó en forma deliberada, la regó con pleno conocimiento de causa.
¿Y las autoridades, qué harán al respecto? Si se sigue permitiendo que cualquiera, amparado en la “libertad de expresión”, haga y diga lo que le dé la gana, podemos esperar que para las elecciones del 2018 y las más cercanas, las del 2016 sea un desfiladero de proselitismo cibernético que nadie pueda detener.
¿No les basta a los partidos con el dineral que le dan para sus actos de campaña, que encima hay que  apoyarse en personajes de la vida pública para atraer votantes?
La conclusión es que el piojo debe irse, debe explicar quién le pagó y cuánto. Y sobre todo debe dejar de hacer más mal que bien a una selección mexicana caracterizada desde siempre por no servir para bendita la cosa, más que para dar pena ajena.

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