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Mi lucha contra la Usura es un proyecto informativo independiente que no cobra por servicio alguno y que fue creado para orientar a los deudores de la banca en México sobre cómo sobrellevar su problemática. Las notas aquí publicadas son responsabilidad total de su autora y no se pretende influir en las decisiones personales de nadie.

La Reforma Financiera

La Reforma Financiera
Cartón de Patricio Monero

miércoles, 20 de mayo de 2015

Lencho y Osorio Chong: declaraciones por doquier




Vaya ruido que desató la filtración de un audio donde exhibe las bajezas de Lorenzo Córdova, consejero presidente del INE.
El señor, en tono “jocoso”, se burla de las formas de expresión de los pueblos indígenas, los menosprecia, los “imita” en forma vulgar y como persona insensible que es, se refiere a ellos en una forma peyorativa y hasta muestra su fastidio al haberse entrevistado con ellos.
El debate se ha puesto álgido. Los medios de comunicación matizan la nota a su manera, algunos opinan que si no se debe satanizar al señorito porque se trataba de una conversación privada y que nadie tiene derecho a filtrarla porque incluso es un delito; otros más aseguran que Lencho no debió expresarse así ni en lo público ni en lo privado, porque es una tremenda falta de respeto hacia los pueblos indígenas.
El punto es que Lencho la regó y la regó gacho. No estamos hablando de un junior irresponsable que puede andar de lengua floja diciendo lo que le dé la gana; estamos hablando de un hombre maduro, “leído y escribido”, con cierto prestigio y nivel cultural, que es además titular de una institución pública, encargada de dar legitimidad y certeza a las próximas elecciones. Nada menos.  
Ayer mismo por la noche, después de la revolcada que le dieron a Córdova periodistas y usuarios de redes sociales, el consejero se disculpó, pero su tono era frívolo, de indignación, no de arrepentimiento. Empezó su discurso diciendo que había levantado una denuncia contra quien resulte responsable por la filtración del audio, y en tono de víctima dijo alguien quería perjudicar al INE en el próximo proceso electoral. Ya después, como para rellenar, ofreció una disculpa por lo que había dicho.
Creo que hay que aclararle a Lencho algunas cosas. En primer lugar como representante del máximo organismo electoral del país está para servir a la gente, sea quien sea y provenga del círculo social o cultural que sea. Para eso se le paga y se le paga muy bien.
Los pueblos indígenas no están para ser la burla de nadie, menos de quien se supone debe promover la pluralidad y dar certeza para que exista un proceso electoral impecable.
Pero a Lencho sólo le apura que fue escuchado, que se violó su privacidad y que se hizo un escándalo.
 Es cierto, por medio del audio pudimos conocer a un barbaján, un prole, un naco, un tipo insensible y falto de valores que por estar sentado detrás de un escritorio y vestir trajes de marca cree que puede decir lo que le dé gana. Conocimos al verdadero Lencho, que como ser humano deja mucho qué desear y como funcionario debería irse. Por eso le preocupa haber sido escuchado.
Ya veremos cómo reacciona la sociedad con los resultados de las próximas elecciones. Se espera (y merecido se lo tiene) que nadie crea en los resultados, que se le tache de vendido y de cosas peores. El problema es que lo que está en juego no es la credibilidad de Lencho, sino el futuro del país, que en medio del descontento social cualquier pretexto es bueno (por desgracia) para propiciar desmanes, inconformidades y hasta revueltas. Y la culpa la tendrá Lencho por andar abriendo la bocota. Qué vergüenza.
 Y Osorio Chong opina…
Por si fuera poco la metida de pata de Lencho, ayer mismo el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, dijo en tono firme, como quien quiere convencerse a sí mismo de su mentira, que el país “no está en llamas”.
Bien valdría la pena preguntarle a don Miguel qué es para él no estar en llamas, si los últimos asesinatos de dos candidatos en Michoacán y Tabasco, los levantones que no cesan, el auge del Cártel Jalisco Nueva Generación que derriba helicópteros, los feminicidios recientes en Veracruz y un largo etcétera no hablan precisamente de un país en paz, y ni qué decir del terrible asesinato del menor de seis años en Chihuahua, que es una clara muestra de la descomposición social que vivimos.
Pero así es esto de las “declaracionitis”, unos pisoteando verbalmente a los pueblos indígenas y otros haciéndonos creer que vivimos en el paraíso, en el país que no pasa nada y que tendremos una elecciones en paz. Qué cosas.



martes, 19 de mayo de 2015

"Jugando a matar"



El domingo pasado acompañé a mi hija a una fiesta con sus amigas de la escuela.
Durante todo el día corrió, jugó, bailó, se mojó en la fuente. Hizo todo lo que una niña de diez años puede hacer.
Mientras lo hacía pensaba en la inocencia que tienen las niñas a esa edad, donde descubrir el mundo es lo único que domina su mente.
Paralelamente, en diarios y redes sociales, circulaba una terrible noticia: unos menores, de 12, 13 y 15 años, habían asesinado de manera brutal a un pequeño de seis años. Lo habían hecho porque “jugaban a secuestrarlo” y el “secuestro” acabó en un terrible asesinato.
La noticia cimbró a un buen sector de la sociedad. Los medios decían que era “un juego” y algunos aseguraban que a los jóvenes “se les había pasado la mano”.
La rabia y la impotencia me invadió. El pequeño de sólo seis años había sido torturado, apedreado, apuñalado, le habían sacado los ojos y lo habían arrojado como un animal a un predio dejándolo abandonado.
No, ellos no jugaban. Para llegar a hacer lo que hicieron hay que estar totalmente deshumanizado y no tener ningún tipo de valor, de temor, de nada.
Y estamos hablando de adolescentes, que fueron criados en un ambiente familiar, que tienen padres, abuelos, hermanos. “Hijos de familia” que decidieron ponerle fin a un pequeño, que por tener mucho menos edad que ellos y obviamente menos fuerza, terminó a merced de estos criminales que le arrebataron la vida.
¿Qué castigo les espera a estos asesinos? Nuestras leyes son laxas en exceso y al parecer sólo los adolescentes de 15 años serán castigados penalmente y purgarán una condena de diez años en prisión juvenil. Los otros no obtendrán castigo alguno, solo una reprimenda, un jalón de orejas, un “estate quieto y no lo vuelvas a hacer”.
Los vecinos de estos jóvenes y los familiares del niño asesinado piden que se les castigue como adultos, pues tienen antecedentes de vandalismo y el crimen que cometieron no debe quedar impune.
Siendo las leyes tan “apapachadoras” para los menores, en el caso de los que sí pagarán diez años por el delito, en el supuesto que no se les reduzca la pena por alguna causa saldrán de 25 años en promedio de la cárcel y podrán seguir, con toda tranquilidad y con más mañas adquiridas tras las rejas, asesinando, secuestrando, torturando y vaya usted a saber qué más atrocidades cometiendo.
Hace tiempo nos asustábamos con los crímenes del Mochaorejas, del Mataviejitas, del Chapo, de las cabezas del narco, ahora la notan la dan los adolescentes. ¿Qué nos está pasando, carajo? Si en lugar de fomentar la cultura, el deporte, los valores familiares, la educación de calidad estamos ante este escenario de violencia, donde la criminalidad no sólo forma parte de un sector de la población y ha llegado a nuestros jóvenes, si en lugar de prevenir el delito lo estamos alentando con leyes que no castigan como se debiera a criminales sin escrúpulos, sin importar la edad que éstos tengan; si vivimos en la cultura del odio, de la transa, de la indolencia, del vale madres, ¿cómo podemos exigir a las autoridades locales y federales que esto frene?
Yo prefiero ver a los niños como vi a mi hija con sus amigas, creciendo, jugando, fantaseando, soñando, que ver miradas llenas de odio y rencor, jóvenes sumidos en las drogas, en el crimen, en el desamparo, que con la mano en la cintura le quitan la vida a un inocente y no muestran un mínimo arrepentimiento.
Que se acabe esta barbarie, por favor. Hagamos algo por rescatar nuestra sociedad o seguiremos viendo casos como este ante la falta de acción de las autoridades y de los mismos padres de familia. Los criminales, al parecer, no sólo están en las calles, en el narco, en la política, en las cárceles. Están, desde ya, en la casa de al lado, en la familia de Pedrito o de Juan. No seamos indolentes como sociedad y dejemos pasar esto por alto o la próxima víctima puede ser alguno de nuestros hijos.

sábado, 16 de mayo de 2015

Las cinco tarjetas de crédito más caras del mercado


Una nota publicada hace unos días en CNN Expansión nos muestra el robo en despoblado que es usar algunas tarjetas de crédito, pese a que se supone ya deben estar más reguladas, lo cierto es que hay bancos que siguen abusando en el cobro de sus productos. Chéquenlo:

Las tarjetas de crédito clásicas que emiten Banco Famsa, BBVA Bancomer, Invex y Consubanco son los productos financieros más caros del mercado, con un Costo Anual Total (CAT) de entre 88.2% y 105.9% sin IVA, señaló la Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de las Instituciones Financieras (Condusef).
El costo de estos productos financieros resulta alto si se toma en cuenta que Banorte en su tarjeta Banorte Fácil ofrece un CAT sin IVA del 18.1%, el más bajo del sector.

El CAT es un indicador que marca el costo del crédito y se calcula con base en la tasa de interés que cobra la institución financiera, comisiones por apertura, investigación, administración, riesgos financieros y seguros, que puede encarecer el costo del crédito.

Además de los altos costos de crédito, los plásticos emitidos por Banco Famsa, BBVA Bancomer, Invex y Consubanco tienen anomalías en sus contratos de adhesión y algunos han ameritado llamados de atención por la Condusef.

Si eliges una tarjeta de crédito, ten en cuenta que no es dinero adicional, ajusta tu gasto a tus ingresos, revisa tus fechas de corte y pago y abona más del mínimo señalado en tu pago mensual para evitar que tu deuda crezca, recomendó la Condusef.

Estas son las 5 tarjetas de crédito más caras del mercado:

1. Banco Famsa, con un CAT del 88.2%

Hasta diciembre del año pasado, la tarjeta de crédito Pagos Congelados de Banco Famsa concentró 34 observaciones de Condusef, el número más alto en su rubro. Además el CAT no se indica en la carátula de sus pólizas, no hay monto mínimo a pagar, tasa de interés, comisiones ni fecha de corte, según el Buró de Entidades Financieras (BEF).

Además en sus contratos no se resaltan las tasas de interés aunque el producto tiene una tasa de interés promedio de 63.2%, una de las más altas en su rubro.

2. Banco Coppel, con un CAT del 88.3%

La tarjeta de crédito BanCoppel tuvo 1,217 reclamaciones hasta diciembre de 2014, de las cuales 676 fueron por consumos no reconocidos. La Condusef le ha impuesto un total de 10 sanciones por un monto de 186,966 pesos por omitir reportes trimestrales de consultas y reclamaciones, procedimientos conciliatorios y no comparecer en audiencias citadas, según el BEF.

Solo tiene una observación en la carátula de sus contratos, pues no cumplen con concepto y monto o método de cálculo de las comisiones relevantes.

3. BBVA Bancomer, con un CAT del 89.1%

La tarjeta de crédito Congelada Bancomer tiene un interés promedio de 63.1%. Según datos del Buró de Entidades Financieras este producto tiene 20,374 reclamaciones, 6,650 son por consumos no reconocidos.

4. Invex, con un CAT del 100%

Con una tasa de interés promedio de 60.6%, la tarjeta Volaris Clásica de Invex se coloca como la segunda más cara del mercado.

Pese a esto su registro de observaciones por la Condusef está casi limpio, solo falta que en su página web establezca los riesgos del producto. Tiene dos sanciones por un monto de 48,609 pesos y se deben a no haber cumplido con algunos estatutos de la Ley de Protección y Defensa al Usuario de Servicios Financieros.

5. Consubanco, con un CAT del 105.9%

El plástico Consutarjeta Inicial de Consubanco es la más cara del sector. Su tasa de interés promedio es de 69.9%.

Este producto cuenta con 17 observaciones hechas por la Condusef a sus contratos, entre ellas: no cumple con tipografía mínima, periodicidad y medios de entrega del estado de cuenta, tasas de interés resaltadas y anomalías en sus folletos informativos, página web y carátula de la póliza.



miércoles, 13 de mayo de 2015

Veracruz: un clamor de justicia





En días recientes hemos tenido noticias nada gratas de sucesos que se viven en Veracruz. El “levantón” a tres jovencitas en la zona conurbada Veracruz Boca del Río ha causado conmoción entre los habitantes de la tierra de Agustín Lara, que han salido a las calles para exigir el cese a la violencia.
A las familias les llega a donde más les duele: a sus hijos. El asesinato de la estudiante Columba Castillo, de 16 años, indignó y preocupó a las personas, que vestidas de blanco el pasado fin de semana exigieron se aclare el crimen y se haga justicia.
Para la sociedad veracruzana, que antaño vivía alejada de la violencia, los sucesos desencadenados en los últimos años han sido impactantes. En las noticias hemos visto cadáveres tirados en pleno Boulevar, asesinatos de periodistas, ejecuciones por todos lados.
Estos sucesos desagradables fueron el motivo para que el pasado domingo 10 de mayo, en las ciudades de Xalapa y Veracruz, madres vestidas de blanco portaron cartulinas y mantas exigiendo al gobierno local que les den noticias de sus hijos desaparecidos hace tiempo: meses, semanas, años. 
Las exigencias de estas mujeres, quienes desde su dolor sacaron fuerzas de la flaqueza para hacerse escuchar, era directa a las autoridades: quieren saber el paradero de sus hijos.
Muchas de ellas, que quizá han perdido la esperanza de encontrar a sus vástagos con vida, pedían que  al menos se les entregara su cadáver para tener un sitio donde llorarlos.
Leer esto en las noticias me hizo recordar cuando en mi infancia y adolescencia podíamos caminar incluso a altas horas de la noche sin el temor a ser asesinados. Nunca, ni en sueños, hubiera pensado que mi amado puerto se vería en un futuro inmerso en una situación tan lamentable.
Imagino el dolor de aquella madre que salió a las calles exigiendo saber dónde está su hijo (a) y quién le arrebató la libertad y la vida y no deja de invadirme la impotencia. Soy madre de una niña y esto hace que mi preocupación sea grande.
En Veracruz no existe, pese a que se ha pedido, una alerta de género. Para las autoridades, insensibles ante estos sucesos, la palabra “feminicidio” parece brillar por su ausencia, no se toman medidas, no se hace nada.
Javier Duarte responde siempre con evasivas y para él, quien lo cuestione es su enemigo. “Se llegará hasta las últimas consecuencias”, “No vamos a permitir que la violencia se apodere de los veracruzanos”, son algunas de las frases pronunciadas por él, o incluso, en el caso más patético, se dice que en “Veracruz se vive en paz”.
¿Cuántas muertes más son necesarias para comenzar a tomar medidas? Lo cierto es que Veracruz duele, preocupa, asusta. El “rinconcito donde hacen sus nidos las olas del mar” dejó hace años de ser un paraíso. Y es una lástima. Esperar que sean las autoridades las que den soluciones parece una utopía. Será la sociedad civil organizada la que, como este fin de semana, se organice, exija, busque soluciones y sobre todo, prevenga.
Nadie debe permitir que su hijo (a) muera, desaparezca, sufra.  Y si el gobierno es incapaz de hacer algo serán las madres y los padres quienes desde su trinchera adopten medidas para impedir que sus familias sean víctimas del crimen organizado.
Hagamos votos para que cese la violencia en ese bello estado. Columba Campillo es sólo una de las cientos (¿miles?) de víctimas que enlutan al puerto jarocho. Ni una más, por favor. Que vuelva la alegría y la tranquilidad a tierras veracruzanas. Es lo justo que como sociedad se pide.
 

domingo, 3 de mayo de 2015

Hasta siempre, mamá



Desgraciadamente mi madre falleció. No pudimos hacer nada para salvarle la vida porque dios quiso recogerla para llevarla consigo.

Han sido momentos de profundo dolor, pero a la vez de tratar de entender que el sufrimiento que vivía no era justo. Mi madre amaba la vida profundamente y amaba a sus hijos, a sus nietas y a todos lo que la rodeaban. Fue una mano amiga para quien lo necesitó y sé que muchísimas personas la recordarán por su generosidad y alegría.

No tengo mucho qué decir, sólo que la amo, la extraño y que espero que donde esté sea feliz al lado del amor de su vida: mi padre.

Gracias por todo querida mamá. Algún día volveremos a estar juntas.



jueves, 23 de abril de 2015

Adultos mayores y burocracia en el IMSS



Desde hace varios meses mi mamá está muy enferma. No tiene caso aquí detallar todo lo que le ocurre, el punto es que ya no puede caminar.

Debido a estos problemas le ha sido imposible asistir a recoger el recibo de pago que le da el IMSS para comprobar que cobra su pensión y aún está viva (gracias a dios) y en días pasados nos encontramos con la noticia que ya fue retenido su pago, es decir, ya no le depositarán su dinero.

Esto en verdad es una pésima noticia. Yo entiendo que el Seguro Social debe comprobar que la persona que recibe su pensión se encuentre con vida, pero también se debe comprender que tratándose de personas de edad avanzada son más propensas a estar enfermas o imposibilitadas de asistir a comprobar su supervivencia. 

Después de recibir esta noticia se tuvo que empezar una “tramitología” bastante pesada. Papeles por aquí y papeles por allá. Aun con todo, nos dijeron que el próximo mes no cobrará nada, que se juntará a junio o un “poco” más (¿cuánto será para ellos “poco más”?) y mientras los gastos están de miedo: cuidadoras de 24 horas, ya que no se vale en absoluto por sí misma, consultas médicas, medicinas y un largo etcétera que nos tiene al borde de la locura.

Viviendo en carne propia esta situación me viene a la mente la problemática que atraviesan miles de adultos mayores en México. Imagino lo que tendrán que vivir aquellos que se han quedado completamente solos, que no tienen hijos ni familia cercana que vea por ellos. Veía hace poco un reportaje en la televisión que mencionaba que muchos ancianitos se quedan prácticamente en la calle por no contar con ningún tipo de apoyo ni seguridad social y terminan en la calle viviendo de la caridad, incluso muchos de ellos son explotados por personas infames que les roban sus limosnas.

Ser adulto mayor debe ser una virtud; ellos son ejemplo de experiencia y sabiduría, sin embargo, en el caso de mi mamá, por asunto burocrático ahora carecerá por un mes o más de sus recursos, mismos que la ayudan a tener una mejor calidad de vida.

Las autoridades son insensibles en este sentido. Deberían buscar alternativas como visitas domiciliarias periódicas para que se compruebe que el pensionado sobrevive y evitar que tengan que andar peregrinando para obtener un documento mensual que así lo acredite, pero parece que invertir tiempo y recursos es lo último que quieren hacer las autoridades.

Ahora a esperar a ver qué sucede con este problema. Sin duda la buena noticia es que mi mamá aún está con nosotros y no queda de otra que seguirle echando ganas para que pueda tener todo lo que necesita.



Los mantendré informados…

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