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Mi lucha contra la Usura es un proyecto informativo independiente que no cobra por servicio alguno y que fue creado para orientar a los deudores de la banca en México sobre cómo sobrellevar su problemática. Las notas aquí publicadas son responsabilidad total de su autora y no se pretende influir en las decisiones personales de nadie.

La Reforma Financiera

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Cartón de Patricio Monero

miércoles, 7 de julio de 2010

Banco Compartamos y los préstamos grupales: sus inconvenientes




Una de las enormes desventajas de las empresas que otorgan préstamos en grupo, generalmente para mujeres, es que firmas un pagaré por otra persona y muchas veces ni las conoces.

La forma en que operan es más o menos así: le prestan X cantidad a cada una y la cantidad se hace global, es decir, si diez personas deben 5 mil pesos, lo que se debe a la empresa son cincuenta mil, que se irá liquidando semanalmente, SIN IMPORTAR que alguien no pague. Cuando falla se hace lo que se llama "solidario", que en términos coloquiales es "tú pagas lo que el otro no pagó".

En este tipo de créditos por desgracia si alguien se niega poco se puede hacer. ¿Alguna solución? En primer lugar de sebe hablar con el representante que les asigna la empresa para comentarle la situación. Muchas veces la presión de los supervisores hacia las personas que se niegan a pagar ayuda en algo, pero si la misma microfinanciera no apoya, deberá responder el resto del grupo.

Otra solución es aplicar el "cobro a lo chino" de los ahorros de la morosa.
Se me viene a la cabeza la idea de los ahorros que se hacen semanalmente por parte de los miembros del grupo. En la mayoría de estas empresas para otorgar los préstamos, fomentan el ahorro entre sus grupos. Es decir, cada integrante del grupo aporta X cantidad aparte de su cuota, que van desde los 10 a los 50 pesos tas semanales, dependiendo del monto que fije la empresa. Si una persona se niega a pagar tiene algo ahorrado, lo pueden tomar para hacer el pago. Me tocó ver hace tiempo un caso similar y así le hicieron: la tesorera y su comité retiró el dinero ahorrado, a las cumplidas se los dio y a las morosas no, para con eso pagar el faltante.

Uno de los principales problemas es obviamente cuando las encargadas de manejar las finanzas son las que se clavan el dinero. Tuve también conocimiento, cuando vivía en Veracruz, de unas señoras que integraban el comité se quedaron con los ahorros de todo el grupo y desaparecieron. Como la empresa te dice que ella no se hace responsable de estos fondos y se manejan de forma independiente, pues lo perdieron.

Se preguntarán qué beneficio recibe la microfinanciera con estos ahorros. Sencillo; durante dieciséis semanas que reciben los pagos, ellos obtienen ganancias de los intereses que se generan. Además de que debes dejar una especie de anticipo del diez por ciento de lo que vas a pedir. Por ejemplo, solicitas un préstamo por cinco mil, dejas 500. Esto lo hace cada integrante del grupo. Es cosa de sacar cuentas de todo lo que se junta de todos los grupos que existen a lo largo de la República Mexicana.

¿Recomiendo solicitar un préstamo con estas características? No. Y aquí la culpa no es de la empresa; debo reconocer que el interés que cobran es razonable y oscila en promedio en el 1.5 por ciento mensual. Obviamente, al ser préstamos grupales, ese porcentaje se multiplica por diez o más, que son el número de personas que forman los grupos. Los inconvenientes saltan a la vista: si alguien no cumple, perjudica a sus compañeras y puede traerle consecuencias graves a sus finanzas.


Algo básico: Compartamos surgió en 1990 como apoyo a las mujeres en comunidades rurales, con el propósito de impulsar el microcomercio y ayudarlas a tener un modo digno de subsistir. Unirse a un grupo de esta empresa y no reinvertir ese dinero para generar ganancias, se corre el riesgo de no tener para cubrir el pago y llevarse entre las patas al resto de los integrantes.

Algunos tips para no salir perjudicados :

1. Si vas a pedir un préstamo en esta u otra microfinanciera en forma grupal, asegúrate de conocer a la mayoría de sus integrantes. Aun así, no tendrás la garantía que no te vayan a fallar.

2. El comité encargado de manejar las finanzas deberá ser elegido por mayoría. Cuando se haga, pide que las personas que quedan al frente dejen su dirección y teléfono al resto del grupo.

3. Hagan su reglamento interno y denlo por escrito a cada uno de los integrantes, con firma de recibido. Así no habrá problemas de que "no me enteré".

4. Pidan que cada semana acompañe a las integrantes del comité a depositar los pagos una persona distinta a ellas, que rendirá cuentas a las demás del estado de las finanzas.

5. No permitan que una misma persona se atrase en sus pagos más de dos semanas. Incluyan esto en el reglamento interno y escriban que de, suceder eso, se tomará el ahorro y se le eliminará del grupo, sin eximirla de su obligación de pagar.

6. Traten de verificar que las personas que se unirán al grupo sean solventes y utilicen el dinero para lo que es: un micronegocio, y esto incluye venta de cosméticos por catálogo o de zapatos, por poner unos ejemplos. Esto les evitará muchos dolores de cabeza.
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